Gran jolgorio armó la hinchada ‘tiburona’ antes, durante y después del juego contra América, siendo esta una muestra de que sí se puede vivir el fútbol en paz.
Por: Iván Peña Ropaín.
La fiesta que se desea ver siempre en las tribunas del estadio Metropolitano Roberto Meléndez, independientemente del resultado: llena de paz, alegría y con los colores rojo y blanco cubriendo el cielo barranquillero, se vivió antes, durante y después del compromiso en el que Junior de Barranquilla venció 1-0 al América de Cali por la fecha 1 del grupo B de las semifinales de la Liga Betplay-II.
Desde las afueras del Coloso de la Ciudadela, cuando varios hinchas encendieron bengalas, el jolgorio empezó a destilarse con miras a este compromiso, observándose luego al interior del escenario futbolero una neblina no causada por temas climatológicos, sino por extintores con los colores rojiblanco accionados por miembros de las ‘barras’ del Tiburón.
Además de ello, las banderas, cánticos a todo pulmón de los junioristas y el sabor a Carnaval de Barranquilla que le puso su majestad Tatiana Angulo Fernández De Castro, se complementaron con una noche en la que se sufrió más de la cuenta por las varias opciones de empate que tuvo el rival y las que evitó el portero Jefersson Martínez, pero la que se selló majestuosamente con la victoria del conjunto ‘quillero’.




