En el segundo tiempo, el Rojiblanco fue una tromba. ‘Cariaco’, Caicedo y Peña, le cambiaron la cara al equipo de Reyes.
Por: Iván Peña Ropaín.
Una épica noche tuvo Junior de Barranquilla en su estadio Metropolitano Roberto Meléndez, mostrando en el segundo tiempo el corazón que se le pide ponga en la cancha, ese buen juego y agresivo que anhelan ver los junioristas, remontando un 3-0 y ganándole al América de Cali 4-3, duelo correspondiente a la fecha 7 de Liga Betplay-II.
Con intensidad arriba inició este cotejo por parte del visitante, buscando desde los primeros minutos romper el celofán, aunque sin profundidad ni claridad en el pórtico del uruguayo Santiago Mele.

América estaba encima, Junior conteniendo y sin poder agarrar la bola para generar un contragolpe ni por el sector de Vladimir Hernández ni por los lados de Pablo Rojas, careciendo de ideas generativas, más todavía cuando se jugaba con dos delanteros: Carlos Bacca y Gonzalo Lencina.
Sin embargo, la intencionalidad del rojo de los caleños y la pasividad del cuadro barranquillero se vio movida al minuto 5 con el autogol de Emanuel ‘Turro’ Olivera, tras centro de costado de Edwin Cardona en una ejecución de tiro libre.
Después de ese infortunio del central argentino, que dejó frío al tenso público que asistió al Coloso de la Ciudadela, el Tiburón logró arrebatarle el manejo de la esférica al contrario.
El tenue cambio de actitud conseguido, porque hay que decirlo, se veían unos jugadores sin espíritu, les produjo cuatro opciones de gol claras en el resto del transcurrir de los primeros 45 minutos para empatar y, al menos, anotar otro más.
- Bacca marró dos, un mano a mano que en vez de definir con un ‘sombrerito’, quiso ponérsela a un costado del meta Jorge Soto, pero este se la interceptó.
- Nuevamente, el atacante porteño, en una jugada en las 16 con 50 del Escarlata, no pudo hacer la finta de enganche para rematar, perdiendo la bola con el defensor.
- Minutos después fue el argentino Lencina, quien en una mala salida del arquero del visitante, quedó con el arco servido, pateó débil al centro de este y se la sacó un defensa.
- Otra que ilusionó el grito de gol juniorista fue un cabezazo de esquina del central Jermein Zidane Peña, restándole dirección y yéndose la bola cerca del vertical derecho.
Ante ello, volvió a apelar en contra para el Rojiblanco la ley del fútbol que reza: “El que no los hace los ve hacer”, llegando el 2-0 americano a través de un penal cometido por Mele. Pateó Cardona, y gol.
Tras ese segundo punzón en el corazón del seguidor del ‘currambero’ que estaba en las gradas, que lo veía por TV o escuchaba por radio, vino un inesperado tercer tanto del rojo, otra vez de Cardona en un descuido defensivo del Rojiblanco.
Ese gol alteró más la cólera de los aficionados, que gritaban de cuanta cosa a los jugadores de su equipo, mientras otros se peleaban o discutían en las tribunas por lo que pasaba, reconociendo muchos que la cuestión no era de técnico.
Cuando se esfumaba el primer tiempo, con un Junior intentando limpiarse del “agua helada” y buscando por todos los medios el descuento, pero sin ideas claras como antes, llegó en el minuto de reposición un penal concedido por el VAR. 45+5; ejecutó Bacca y puso el score 3-1.

Para la segunda parte el de Curramba la Bella salió desde el pitazo inicial con una actitud muy diferente, buscando el dos y el empate y, por qué no, la épica remontada que al final conquistó.
Arturo Reyes efectuó dos cambios: metió a Luis ‘Cariaco’ González y a Déiber Caicedo, quienes definitivamente le cambiaron la cara pálida con la que venía jugando el conjunto costeño; sacó a Lencina y a Rojas.

Y, efectivamente, Junior de Barranquilla fue una tromba, lo que le pide su hinchada, jugar con el corazón, por amor a la camiseta.
La intensidad alta planteada por Reyes más la gran movilidad efectuada por bandas por ‘Cariaco’ y Caicedo, le otorgaron el segundo tanto, dado en un centro de costado al área que dio en la mano de Cardona: Penal, pateó el venezolano ‘Cariaco’ y 3-2 el panorama, creciendo el optimismo en el Metro por esa paridad.

El tres a tres se logró al 72′, en una jugada en la que Caicedo solo tuvo que embocarla tras una bola cruzada al segundo palo de Soto.
Luego, en las postrimerías Junior siguió en su tónica, con una que otra escaramuza del visitante, interviniendo Mele correctamente.
Y se reitera que “el que persevera alcanza”. El árbitro pitó otra mano clara dentro del área del América de Cali, ya en los minutos de reposición para concluir este encuentro por la fecha 7 del Torneo Clausura. El penal lo disparó ‘Cariaco’ y se dio una remontada épica de 4-3.
Hermoso triunfo, el que llevó a que los hinchas rojiblancos, como hacía rato no pasaba, salieran pletóricos del Metropolitano y se fueran a sus casas a dormir sabroso, ello también porque su equipo sumó 7 puntos y subió parcialmente a la casilla 14 de la tabla.
En la próxima jornada 8 de Liga-II, el Tiburón visitará a Envigado, el sábado 26 de agosto, a las 4:00 p. m.




