El descontrol que hay por este delito no tiene que ver con nada, los delincuentes quieren el dinero fácil a como dé lugar.
Por: Iván Peña Ropaín.
Preocupante el tema de las extorsiones desatadas por los combos delincuenciales no solo en Barranquilla, donde su centro histórico y todo el sur se han visto fuertemente golpeados, sino en los distintos municipios del Atlántico, donde este flagelo no tiene que ver con poner su mira hasta en sacerdotes.
En las últimas horas se conoció de una denuncia de extorsión revelada por el párroco Jaime Barrios Mercado, la cual efectuó en medio de una misa que adelantaba ayer en la iglesia Santuario Mariano Nuestra Señora del Carmen, en el municipio de Puerto Colombia.
El eclesiástico, ante la incredulidad y desconcierto de los feligreses por lo que escuchaban salir de su boca, señaló que también se ha convertido en víctima de los extorsionistas, quienes se presentan como miembros de uno de esos grupos al margen de la ley que tiene desatado el terror en toda la tierra atlanticense.
Sin entregar mayores detalles, mientras hablaba de la palabra de Dios en la eucarística, el Padre Barrios Mercado terminó la actividad religiosa entre la zozobra y oraciones de protección emanadas de los devotos presentes.
En un medio radial barranquillero, la mañana de este lunes el afectado sostuvo al respecto: “El pasquín me llegó dentro de un sobre de manila, el cual decía que la Gobernación (Atlántico) había donado un dinero para las fiestas patronales y que yo me había quedado con parte de esos recursos. Que los llamara al número de celular que estaba escrito en el pasquín para negociar”.
Es de conocimiento, que las autoridades policiales ya están a cargo de las investigaciones pertinentes para dar con los responsables de dicha misiva que le hicieron llegar hasta enunciado centro religioso católico, donde bizarramente Jaime Barrios Mercado sigue predicando la palabra de Dios, siempre confiando en él, pese a la cierta amenaza de arremeter contra su vida de no pagar el dinero que le exigen, cruz que todo ciudadano empieza a cargar al momento de ser extorsionado.




