El Rojiblanco jugará el próximo sábado ante Pasto en el Metropolitano.
Por: Iván Peña Ropaín.
Solo dos puntos de doce disputados en las cuatro fechas que van de la Liga Betplay-II, a eso llegó la tarde del sábado 5 de agosto Junior de Barranquilla, luego de empatar 0-0 el clásico costeño con Unión Magdalena, que pudo haber ganado con un penal pitado y luego anulado por el réferi Wilmar Roldán, el que dejó muchas dudas.
Emocionante inició el duelo barranquilleros vs. samarios, por lo menos en cuanto a la actitud impuesta por cada uno de los jugadores de los dos bandos y las jugadas de gol que produjeron en arco contrario, extendiéndose la intensidad hasta los 30 primeros minutos, pero con mayor agresividad del Tiburón.
El fuerte sol y la alta temperatura en el Armando Maestre, superior quizás a la de las capitales del Atlántico y del Magdalena, no mermó el ánimo de los jugadores, que en el último cuarto de los primeros 45 bajaron la dinámica pero sin renunciar a romper el celofán.
Era tan fuerte la sensación en el termómetro, que fue muy bien aprovechado por los jugadores el minuto de hidratación que dan en terrenos calientes.
Carlos Bacca, por el Tiburón, y Ricardo ‘El Caballo’ Márquez, por el Ciclón, fueron los que más inquietaron con características de gol los pórticos de Santiago Mele y Ramiro Sánchez.
Cuando se ahogaba este compromiso por la cuarta fecha del Torneo Clausura, los espectadores en el estadio vallenato volvieron a levantarse de sus asientos tras un cobro de banda del lateral Gabriel Fuentes al centro del área samario, ganando Didier Moreno una pelota peinada por Jermein Peña, quien le anticipó a un defensa rival, pateando la pelota Moreno casi cayéndose, pero de fácil control para el golero Ramírez.
Con esa última jugada esperanzadora de gol y un toque apacible en el que incurrieron en los minutos finales ambos en este clásico costeño, se esfumó la primera parte.
No mostrándose dubitativo, de salida para el segundo tiempo Hernán Darío ‘Bolillo’ Gómez metió al refuerzo que demoró en fichar Junior a raíz de los ires y venires en las negociaciones: el creativo soledeño José Enamorado, entrando por ‘Cariaco’, quien se notó algo fatigado al final de la etapa anterior.
En un juego muy soso cayeron los primeros 15 del período complementario, ninguno de los dos sin asustar a Mele o a Ramírez, pero Junior de Barranquilla siendo el más propositivo por la ansiada diana, aunque sin ideas claras para romper la zaga y llegar con contundencia a las 16 con 50 del samario.
Al 64′, ‘Bolillo’ se jugó con una variante para buscar mayor volumen de ataque, atendiendo a que su equipo manejaba los hilos. Metió al argentino Gonzalo Lencina por Vladimir Hernández, quedando con dos atacantes, y como pívot para ellos Enamorado, quien mostró destellos y requiere de más acople con el grupo.
Pero no se pudo dar inmediatamente la explosividad, ya que dos minutos después un penal de Emanuel ‘Turro’ Olivera bajó la nota juniorista en el Armando Maestre Pavajeau, más porque, sin hacer nada el rival, se iba a encontrar con un gol.
No obstante, tal como pone Junior a sufrir, esa angustia volvió a sus pulsaciones normales gracias al VAR, aunque la interpretación del central Wílmar Roldán, que generó controversia, fue anular el cobro de pena máxima pitado minutos antes.
Durante la transmisión, ni los que cubrían el juego por el canal Win Sports ni el periodista José Hugo Illera, quien estaba en la pista atlética del Pavajeau, descifraron la conclusión de Roldán para anular el cobro desde los doce pasos.
Al final, se escuchó el pitazo de conclusión y nuevamente se volvieron a ver caras largas entre los junioristas, quienes observan con pena y tristeza que su equipo, de 12 puntos posibles, apenas sumó su segundo en lo que va de Liga Betplay-II y continúa en los últimos puestos de la tabla.
En la próxima jornada, la quinta, el conjunto barranquillero recibirá al Deportivo Pasto, el sábado 12 de agosto, a las 6:20 p.m., en el Metropolitano.




