Hay colombianos insistiendo en que, por estos hechos, no confían en que esa guerrilla quiera llegar a una verdadera paz.
Por: Iván Peña Ropaín.
A puertas del comienzo del cese al fuego bilateral, que debe iniciar el próximo jueves 6 de julio, la guerrilla ‘Ejército de Liberación Nacional’ (ELN) perpetró una arremetida violenta que provocó la muerte de tres miembros de la Policía Nacional en la compleja región del Catatumbo, en el noreste de Colombia.
En dos hechos aislados fueron asesinados por ese grupo subversivo los uniformados Samir José Vega, Jerson David Cuevas Pineda y Renson García Castro, acción violenta ocurrida en el municipio de Tibú, en el departamento de Norte de Santander, y en el municipio de El Zulia, entre límites de la ciudad de Cúcuta con territorio venezolano.
De acuerdo a la información que entregó a los medios el director de la Policía Nacional, el general William Salamanca, en el caso de Vega, este fue asesinado en Tibú por un francotirador mientras realizaba guardia en el sector conocido como La Petrolea, y en el de los agentes Pineda y Castro, ambos fueron ultimados a bala momentos en que desayunaban en un local ubicado en el sector de La Alejandra, en Zulia.
Las acciones bélicas ofensivas contra miembros de las Fuerzas Militares y de la institución policial en todo el territorio nacional, supuestamente, no deberán registrarse a partir de este jueves 6 de julio hasta el jueves 3 de agosto, cuando comienza oficialmente el cese al fuego bilateral nacional por 180 días pactado con el Gobierno Nacional.
Ello obedece a una forma de cumplir el periodo de “alistamiento” que, tanto esa guerrilla como el gobierno del Presidente Gustavo Petro, pactaron en La Habana, Cuba, en la tercera ronda de negociaciones.




