Su palmarés le deja 7 de los 13 títulos conseguidos por Junior en sus 98 años de historia, aportando las estrellas 8 y 9.
Por: Iván Peña Ropaín.
Mario Sebastián Viera Galaín llegó con apenas 27 años a Barranquilla un mes de enero de 2011 procedente del equipo griego AE Larisa, jamás pasando por su cabeza, y menos por la de los junioristas, que se convertiría en ídolo, en el jugador con más títulos y con más partidos en el club de mayor referencia en la Región Caribe y uno de los grandes en el fútbol profesional colombiano: Junior de Barranquilla, descollante performance por el que se ha suscitado en redes sociales y entre periodistas un debate respecto a si debió irse de la manera como se va: “sin respetársele el contrato que tenía hasta diciembre próximo”, así todo se hubiese dado en mutuo acuerdo con las directivas.

Y fue en ese mismo período en el que se puso por vez primera la casaca ‘tiburona’, que se hizo incipiente su rica historia. Quien ahora cursa en sus 40 años de edad, cosechó el primer trofeo con el consentido de Curramba la Bella cuando enarboló la copa del Torneo Clausura 2011, derrotando en la final en el estadio Palogrande de Manizales al Once Caldas, juego que se definió desde los doce pasos y el que tuvo una notable actuación del meta “charrúa” atajando un cobro, el efectuado por Jhon Pajoy, además de las buenas intervenciones bajo los tres postes durante los 90 minutos en ese cotejo.

A partir de ahí y hasta su próximo trofeo, se vinieron temporadas que empezaron a tatuar su consolidación en el arco de la institución barranquillera y a insuflar un gusto entre la exigente hinchada juniorista, sintiendo en ese periplo uno de sus primeros revés con el equipo que con el tiempo flecharía su corazón, situación producida cuando perdió en el Atanasio Girardot de Medellín la final del Apertura 2014 contra Atlético Nacional.
Tras el afianzamiento que empezaba a edificar como protector del pórtico Tiburón y del golpe por esa final fallida, su perseverancia y seriedad a la hora de trabajar le retribuyeron con su segundo título en el Rojiblanco, la Copa Colombia 2015 frente a Santa Fe en el estadio El Campín de Bogotá, volviendo a ser determinante con sus tapadas el cancerbero uruguayo durante los cotejos de ida y vuelta, lo que continuaba taladrando su imagen y nombre en la retina de los junioristas y de la prensa barranquillera y comenzando a borrar el sello de escepticismo que algunos le pusieron a la imagen de cuando llegó a la ciudad a firmar con el que terminó jugando por doce largos años.

Pudo haber repetido como bicampeón en la Copa Colombia del año siguiente, llegando Junior de Barranquilla a la gran final gracias a las varias actuaciones memorables que tuvo, pero en la final terminó estorbando tal objetivo el verde los antioqueños, cobrando luego venganza Viera en esta competición en la edición 2017, en la que derrotó en la final al segundo equipo de importancia entre los paisas: Independiente Medellín, festejando su primer galardón delante de su público en el Metropolitano, esa misma afición que ya lo empezaba a ver como lo que terminó siendo, una de las grandes estatuillas del más ganador de la Región Caribe.

Boyante el mundo Junior por ese nuevo laurel que metía a sus vitrinas, aunque fuese este concerniente al segundo certamen de importancia en el rentado local, desde esa alegría la palabra “asidua” se redactó en su palmarés con el club de la Arenosa: Ganó cuatro títulos en menos de tres años. Previo a dicho registro, el arquero uruguayo venía tocado por, nuevamente, perder una final contra Nacional, la Liga-II de 2015, y porque al año siguiente (2016) volvió a caer en otra, la Liga-I frente al DIM.
Pero Viera se sacudió con creses de la sal que lo impregnó en las finales de Liga colombiana que jugó desde el campeonato conseguido en 2011 en Manizales, conquistando una racha de dos títulos en línea. El primero, siendo parte del equipo que bordó la octava estrella en el escudo de Junior al vencer en el Atanasio Girardot al DIM en la final del Torneo Clausura 2018, y el segundo, dando la vuelta olímpica en El Campín luego de superar en la final, por la vía de los penales, al Deportivo Pasto, dibujando la novena estrella para el equipo ‘currambero’.

En el medio de esas dos copas de Liga se contabiliza otra de sus distinciones entre sus números en Junior, la Superliga 2019, ganada esta al Deportes Tolima a comienzos de ese año en el Manuel Murillo Toro de Ibagué.
Cerró su historia con la escuadra costeña, en cuanto a títulos se refiere, con otra Superliga, la cual fue bastante disfrutada por los hinchas ‘tiburones’ debido a la tristeza y preocupación con las que se convivía por esos días del 2020, a razón de la pandemia mundial propiciada por el Covid-19. Esa final se la ganó Junior al América en un Pascual Guerrero de Cali cerrado al público, atendiéndose a una de las medidas impartidas por las autoridades de salud en el país para contrarrestar la propagación del mortal virus.

Pudo Viera celebrar otros dos más con el club “de sus amores” y ese que le concedió la nacionalidad ‘quillera-uruguaya’, tal como lo ha expresado en varias ocasiones en entrevistas en las que ha mostrado un real agradecimiento y profesado un eterno cariño hacia Barranquilla: uno, el que habría sido el tricampeonato de Junior de Barranquilla en la máxima competición del balompié patrio, llegando a la final de Liga-II 2019, pero perdiéndola en Cali ante América, y el otro, la tercera Copa Colombia en la historia tanto para él como para su equipo, cediendo en Bogotá esta chance ante Millonarios en 2022.
No hay que dejar de mencionar que también estuvo cerquita de una celebración, y que es la que más ha deseado en los últimos años el ‘juniorísmo’, esa que se merece ya un equipo como el Tiburón y una ciudad como Barranquilla que es la Casa de la Selección Colombia: un trofeo internacional. En diciembre de 2018, previo a la final con Medellín, jugó la de Copa Sudamericana frente al brasileño Atlético Paranaense, cayendo en los penales en el estadio Joaquim Américo, en Brasil.
Sin dudas y lo que pone en tela de juicio si debió salir de la manera como sale del equipo, Mario Sebastián Viera Galaín no solo es ídolo por todo lo que emanó dentro y fuera de la cancha, fuese como jugador o como persona del común y corriente cuando se le topaba en la calle, o porque es el jugador con más partidos en el Rojiblanco contabilizando un total de 638, sino que lo hace único e inigualable, hasta ahora, las siete condecoraciones aportadas entre las 13 conseguidas en distintas competiciones por Junior en sus 98 años de vida.
Lo último que se le debería decir a este gran profesional que pasó por el conjunto de los barranquilleros y aquellos costeños que son junioristas, quien además se coló entre épicos nombres como Carlos ‘El Pibe’ Valderrama, Dulio Miranda, Julio Avelino Comesaña, Iván René Valenciano, Teófilo Gutiérrez, Giovanni Hernández, Vítor Ephanor, entre otros, es: “muchas gracias por todo, capitán”.




