No fue más que los jeques de ese club expresaran su deseo, que en tiendas de Riad ya se venden casacas con el nombre de Messi.
Por: Iván Peña Ropaín.
El jeque catarí Nasser Al Khelaifi, propietario del París Saint-Germain, hace días anunció que planea proponerle al Barcelona de España que pague la suma de 400 millones de euros por los derechos deportivos del astro argentino Lionel Messi, movimiento que se daría en la siguiente temporada. Decisión basada en abaratar costos y en que La Pulga no ha podido, junto a Neymar y Mbappé, darles la tan anhelada Champions.
No pasó mucho de escucharse tal información para que desde la Liga de Fútbol de Arabia Saudita, donde juega actualmente Cristiano Ronaldo, los dueños del club Al Hilal, también jeques, anunciaran estar dispuestos a pagarle al PSG tan exorbitante suma de dinero.

De aceptar el trato, el actual mejor jugador del mundo se convertiría en el futbolista con el mayor salario bruto de la historia de este deporte, superando con creces los 200 millones de euros que recibe CR7 en su actual club, Al Nassr, que también tiene sede en la ciudad de Riad.
Aunque se dice desde ya que Messi lo pensaría muy bien, porque más allá de la gran millonada que se embolsillaría en el ocaso de su carrera, el argentino tiene pensado hacer su retiro en el equipo de sus amores: Barcelona, al que llegaría rebajándose su sueldo.




