Jonathan, asesinado en el barrio Juan Domínguez Romero, había sido capturado por extorsión, su padre asegura que el joven no era delincuente.
Desde las instalaciones del Instituto Nacional de Medicina Legal en Barranquilla, Orlando Molinares habló sobre el caso de su hijo Jonathan Enrique Molinares Pacheco, de 24 años, asesinado a bala la noche del lunes 3 de abril en la calle 18 con carrera 15, puente de La Esperanza, en el barrio Juan Domínguez Romero, de Soledad, Atlántico.
Molinares Pacheco había sido capturado el pasado mes de marzo junto a dos hombres más, quienes fueron señalados de disparar contra un establecimiento comercial en el barrio Salamanca del mismo municipio por el no pago de una extorsión.

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Sin embargo, así como lo había dado a conocer Impacto News, los familiares de Jonathan aseguran que esta era inocente y no había participado en el atentado contra la panadería. Su padre dijo en entrevista con Alexander Ojito, el Ojo de la Calle:
“Dicen que él era extorsionista, que estaba en un grupo subversivo, eso es pura mentira, era un muchacho que estaba estudiando Salud Ocupacional y, por ende, era de su casa, un día hicieron una extorsión, los tipos hicieron unos disparos, salieron corriendo, se montaron arriba de los techos, dejaron caer un arma y la consiguieron en el patio de la casa. Los policías dijeron que el arma era de él, quien estaba solo en la casa porque la mamá estaba en el médico, se lo llevaron, dejaron la casa abierta y el fogón prendido”.

Apelando a su versión de los hechos, los familiares del hoy occiso pidieron respetar la memoria de su ser querido quien, insisten, no era un delincuente. “Por eso lo involucran en el caso de la extorsión, pero eso no fue así, lo sacaron de su casa, acabado de levantar, se lo llevaron sin chancletas, camisa ni nada, eso fue un abuso de autoridad y, ahora, decir eso sin tener seguridad también lo es”, agregó el padre de Jonathan.

Sobre la muerte de su hijo, contó: “Ese día él estaba en la casa conmigo viendo un noticiero y de pronto salió a comprar unos panes, como a las 7:40, yo estaba esperándolo, casi siendo las 9:00 p. m. vino una muchacha a avisarme que lo habían matado, desde la casa hasta donde lo asesinaron estaba súper lejos y él para allá no camina”.




