Con aviones de la Fuerza Aérea, y el del mismo Presidente, se atiende contingencia en aeropuertos.
La suspensión de operaciones por parte de la empresa Ultra Air, que dejó a cientos de pasajeros atrapaos en los aeropuertos de Colombia, se puso al país al borde de una emergencia aeroportuaria.
La salida de la empresa del mercado agravó la crisis del sector en el país que se había iniciado con la declaratoria de bancarrota de la empresa Viva que, semanas atrás también cerró sus operaciones.
De hecho, el Ministerio de Transporte habían ordenado que se revisara y analizaran los estados financieros del sector aéreo, lo que podría significar la declaratoria de emergencia.
“Estamos en una situación de emergencia y frente al tema de una declaratoria (de emergencia) lo llevaremos al próximo consejo de ministros. Sin embargo, estamos utilizando todas las medidas a nuestro alcance y las estamos utilizando”, dijo el ministro Guillermo Reyes, en rueda de prensa.
El cese de operaciones de Ultra habría dejado 370.000 tiquetes comprados de usuarios que habían planeado viajar a San Andrés, Rionegro (Antioquia), Cali, Santa Marta y Bogotá durante este año. Se estima que con la salida de esa aerolínea, el mercado aéreo se quedaría sin el 24 por ciento de su oferta para Semana Santa.
Justamente, para tender la situación de pasajeros perjudicados el presidente Gustavo Petro dispuso que se utilizaran los aviones de la Fuerza Aérea para transportar a los cientos de viajeros apostados en las diferentes terminales de la geografía colombiana.
Inclusive, el avión presidencial también fue puesto al servicio de la emergencia, tras haberse suspendido por parte del mandatario los viajes de su agenda para estos días.
“He ordenado que todos los aviones de la FAC, incluido el avión presidencial, desde este momento sean dispuestos para el transporte de los usuarios afectados”, escribió el presidente Petro en su cuenta de Twitter.
El jueves despegó del aeropuerto de San Andrés Islas, un Boeing 737 de la Fuerza Aérea Colombiana del aeropuerto San Andrés, Gustavo Rojas Pinilla, con destino a Rionegro, Cali y Bogotá.
La tarea encomendada por el mandatario es reubicar a todos los pasajeros que tenían tiquetes comprados para Semana Santa y la semana de receso escolar. Sin embargo, muchos de esos viajeros han tomado vuelos de otras aerolíneas mientras a otros se les reembolsará el dinero de los tiquetes pagados.
Las aeronaves dispuestas por el Gobierno para atender esta contingencia son: El FAC 001, que es el avión presidencial; el Fac 002, que se movilizó hacia Cartagena; el 1219 se movilizó a San Andrés; además de los 11 aviones de Satena, que es la aerolínea estatal y el Boing 637, uno de los más grandes con los que cuenta el país.




