Gran ejemplo de la justicia holandesa en este tipo de situaciones que son muy repetitivas en el fútbol colombiano, donde imponen fofas medidas.
Por: Iván Peña Ropaín.
Dylano K., el hincha que ingresó al campo de juego y agredió al cancerbero del Sevilla de España, el serbio Marko Dmitrovic, en el juego que ese equipo sostenía con PSV Eindhoven de Holanda en la vuelta de los dieciseisavos de final de la Liga Europa, tiene prohibido ingresar al estadio Philips Stadion, perteneciente a ese club neerlandés, por un período de 40 años.
El pasado 23 de febrero se dio la invasión del fanático del PSV, exactamente, al minuto 92 del encuentro que terminó 2-0 a favor de su equipo, ni para decir que su escuadra iba perdiendo para justificar dicha acción agresiva. Dylano alcanzó a empujar y casi le propina un golpe en la cara al arquero sevillista, quien logró controlarlo y reducirlo hasta la llegada de los agentes de seguridad, los cuales procedieron a su detención.
Se conoció luego que el sujeto tenía un nivel de alcohol en la sangre de 1,6 grados, así como ya se le había prohibido en otras dos ocasiones la entrada a ese escenario futbolero por su mal comportamiento.
Además de la dura sentencia de veto de ingreso al Philips Stadion, se encuentra pagando tres meses de cárcel por su ataque al meta serbio y cuando salga, estará en libertad vigilada durante dos años. Sumado a todo eso, fue despedido de su trabajo y expulsado de la barra deportiva del PSV a la que pertenecía.




