Dicen que ir a ver fútbol desestresa del trajín diario, pero resulta que quienes están yendo a ver al Rojiblanco terminan peor.
Por: Iván Peña Ropaín.
Los ánimos del juniorista, especialmente, de aquel que ingresa al estadio Metropolitano Roberto Meléndez, andan muy tórridos, resultado ello de las malas campañas que viene realizando el equipo en los últimos tres o dos años, en los que no ha conseguido título alguno, por el contrario, ha sido fracaso tras fracaso y con eliminaciones vergonzosas. Añádale a eso que el mal genio es propiciado también por lo feo que viene jugando el equipo en citado período, incluyendo la temporada 2023 que arrancó y que ya marcó el primer traspiés con la despechada de la Sudamericana a manos del Deportes Tolima.
Siguen haciéndose virales en redes sociales los videos cada que juega como local el conjunto Rojiblanco, apreciándose en estos las fuertes discusiones tranzadas entre hinchas junioristas por cualquier motivo relacionado con su club, sea porque metieron o sacaron a X o Y jugador, o por el técnico y los cambios que efectúa, o por las supuestas afinidades que tiene hacia ciertos futbolistas.
Quién quiera que seas, coincido contigo. pic.twitter.com/74EQTl5jCt
— Pasión Tiburona (@PTiburona) March 13, 2023
En otro de los últimos fuertes debates entre fanáticos que se viralizó, dado este en el partido del domingo 12 de marzo que sostuvo y perdió 2-1 Junior con Envigado, lo que demuestra el manojo de nervios en el que se encuentran por culpa del equipo de sus amores, todo radicó por unos simples aplausos ofrecidos a los jugadores envigadeños cuando finalizó el compromiso, situación que se ha hecho muy repetitiva en el Metro debido a lo bien que han jugado los visitantes y por lo mal que han hecho lucir al Rojiblanco en su propia casa, como se percibió en un duelos del año pasado ante Millonarios de Bogotá, Deportivo Pereira y Unión de Santa Fe de Argentina, entre otros.
El nuevo suceso ocurrió en la tribuna Oriental Alta, donde se aprecia a un seguidor juniorista, abrazado por una mujer quien sería su acompañante y que trataba de calmarlo, insultar a otros que estaban a unos cuantos metros de distancia de él, puesto que aplaudieron al cuadro de Envigado cuando salía de la cancha festejando la victoria.
El sujeto, y otro más que se le unió, les dijeron de todo, haciendo valer su teoría de que no se tiene por qué aplaudir al rival en el Metro, porque primero está Junior sobre todos los demás.




