El futuro de Arturo Reyes, vituperado fuertemente por la hinchada en el Metro, es incierto tras acumular 7 derrotas y una eliminación.
Por: Iván Peña Ropaín.
En la última posición de la tabla de la Liga Betplay-I, la 20, allí se encuentra en estos momentos Junior de Barranquilla, que no pudo la noche del domingo 12 de marzo con un equipo de juveniles del Envigado FC, sucumbiendo 2-1 en el cotejo por la fecha 8 y que se cumplió en el estadio Metropolitano Roberto Meléndez.

Ni Carlos Bacca ni Freddy Hinestroza ni Vladimir Hernández ni Brayan León ni Luis ‘Cariaco’ González ni Léider Berrío en la generación ofensiva, exceptuando a Juan Fernando Quintero, quien se anotó un golazo y corrió a la par de los juveniles del cuadro envigadeño, hicieron nada por darle un triunfo a esa hinchada que le respondió en las tribunas acompañándolos, lo que se creía no pasaría después del duro golpe sufrido en Copa Sudamericana, pero la que al final terminó mucho más maltrata.

Un equipo que cuyo valor de la nómina no alcanza ni los 500 millones de pesos, que con un solo jugador del Rojiblanco que no sea ‘Juanfer’ se les paga hasta los utileros, dejó en ridículo al consentido de la Arenosa y mostró lo que se requiere en el fútbol, así no se posea la caudalosa billetera de la que goza Junior: ganas, ímpetu, pundonor, actitud, entrega, amor por su institución, respeto a sus seguidores y ciudad que representa, corazón, el correr todo el compromiso, en fin, agréguenle otras cualidades que deseen.
Fue tanto el gesto por parte del visitante de querer llevarse los tres puntos del Coloso de la Murillo, que estuvo arriba 2-0 en el marcador hasta el minuto 72, cuando llegó el descuento del Tiburón por medio del antioqueño Quintero, tras un soberbio golazo de tiro libre, el único que le da alegría a este Junior apático, evidenciando esto que su nivel futbolístico y de entrega está años luz que el de sus compañeros. Tan fue así que los que asistieron al Metro se levantaron para aplaudirlo y corear su nombre en agradecimiento por su entrega, mientras que para el resto de jugadores, incluido el técnico Arturo Reyes, los improperios no se hicieron esperar, y bastante fuertes.

Los goles del triunfo para el equipo juvenil del Envigado en esta jornada 8 fueron convertidos por Henry Mosquera, al 53′, y Juan Zapata, al 69′, y teniendo chances para anotar dos más. La ofensiva fulgurante del tradicional cuadro naranja, que en este juego estuvo vestido de gris, volvió a develar lo que se ha empezado a notar en este comienzo de torneo en el aspecto defensivo: esa zaga central de Iván Scarpeta y José Ortiz muestra que no tiene distancia, ni velocidad en las coberturas y que se la llevan fácil por las bandas, en pocas palabras, que no es para un club como Junior de Barranquilla.
Y es que ese paupérrimo rendimiento en ofensiva, en zona medular y en la defensa se asemeja a los números de su entrenador Arturo Reyes, quien se supondría debe estar empacando las maletas en estos momentos para dejar el cargo de DT.

El estratega samario, en esta segunda aparición en la institución barranquillera, contabiliza 7 derrotas, 3 empates y un solo triunfo, una eliminación (Sudamericana), 6 goles anotados y 13 recibidos, siendo su porcentaje de rendimiento del 18%; números que, sin duda, deben poner a redactar la carta de despido.
Tras este nuevo descalabro, Junior cayó de la casilla 18 a la 20 con 6 puntos, y como dijeron los hinchas que salieron del estadio más furiosos que antes: “A ningún Envigado vamos con este equipo. Es más, deberían fichar a los pelaos que juegan en canchas como Cevillar, El Carmen, La Victoria, que de seguro lo hacen muchísimo mejor, y por muchísimo menos dinero, que esos ‘troncos’, excepto ‘Quinterito’“.

En la próxima jornada 9, Junior recibe en Barranquilla al Santa Fe de Bogotá, parcialmente penúltimo en la Liga con 6 unidades y con su juego por la fecha 8 por cumplir, en lo que sería el juego de coleros del fútbol profesional colombiano. Ese partido será el sábado 18 de marzo, a las 8:30 p. m.




