Hay quienes señalan que lo mejor es que empiece a concentrarse en la final de Copa Colombia.
Por: Iván Peña Ropaín.
Junior de Barranquilla se encuentra con respirador artificial en estos momentos en la Liga Betplay-II, debido al descalabro futbolístico sufrido la tarde del lunes 17 de octubre en tierras antioqueñas, donde cayó 2-0 con Envigado en el juego correspondiente a la fecha 18 del Torneo Clausura, el que no tenía derecho a perder.
El conjunto barranquillero se vio superado por un juvenil cuadro envigadeño, que se llevó la victoria con los goles de Santiago Jiménez, al minuto 7, y Diego Moreno, al 34’, dejando al visitante, una vez se escuchó el pitazo final, en la casilla 11 con 25 puntos y acortando en un 70% u 80% sus aspiraciones de clasificación.

Malas fueron las sensaciones del juniorista al término de esa dolorosa derrota en la que Junior vivió tramos finales del cotejo empujando por ese gol que llegó dos veces, pero que el VAR anuló acertadamente: uno de Fabián Sambueza, por invasión de área tras el penal marrado por Carlos Bacca, y un gol del atacante porteño en la prórroga por introducir la esférica con su brazo en una acción en las 5 con 50.
Pero además de empujar, también la hinchada rojiblanca vivió momentos de rabia, impotencia y desespero por ver a un conjunto Tiburón sin ideas de juego y falta de actitud por momentos, a parte de las molestias generadas por las consideradas complicidades de Sebastián Viera en ambos goles y el fallo de Bacca desde los doce pasos, que de haber convertido le hubiese dado un aire al equipo de Julio Comesaña para intentar empatarlo y, porqué no, remontarlo en los minutos finales.

Sin embargo, todo acabó en desastre en el estadio Polideportivo Sur, lo que se complementó para mal de la escuadra de los barranquilleros con los resultados posteriores a su partido y que no convinieron: Once Caldas empató a uno con Cali en Palmaseca, alejándose el blanco de Manizales en la tabla de posiciones, y América derrotó 2-0 en Barrancabermeja al Alianza Petrolera, sobrepasando al de Barranquilla.
Aunque estando en el puesto 11° con 25 unidades sigue a tres puntos del octavo (Santa Fe), séptimo (Unión Magdalena), sexto (Medellín) y quinto (Nacional), las chances se acortaron mucho más y ahora depende de otras variantes en las dos últimas jornadas del “todos contra todos” en la Liga Betplay-II.
En la jornada 19 se medirá a Cortuluá en el Metropolitano, el domingo 23 de octubre, y en la 20 visitará a Jaguares, el domingo 30 de octubre; deberá vencer por marcadores abultados en estos dos últimos choques y depender de terceros y cuartos.

Pero antes, a Junior de Barranquilla le tocará hacer fuerzas el miércoles 19 de octubre en dos partidos por fechas atrasadas que pondrán al día el calendario del Clausura. Primero, el que protagonizarán en Bogotá Millonarios y Pereira, esperándose que gane el capitalino para que el Matecaña baje al 11 y el Rojiblanco suba al 10 por la diferencia de goles, y el que en el Atanasio Girardot sostendrán Medellín y Bucaramanga, aguardándose por una paridad, con el fin de que el Leopardo no suba del 13 y se pase a Junior y para que el Dim no se vaya lejos con 31 puntos.
Con un panorama muy nebuloso, aunque jugadores y cuerpo técnico manifiestan que lucharán hasta el final así exista una mínima oportunidad, pareciera que la premisa que empezó a escucharse del hincha juniorista tendría mayor hacedero: “mentalizarse mejor en la final de la Copa Colombia (2 de noviembre) ante Millonarios en Bogotá, ya que en la Liga ahora todo está muy complicado”.




