El equipo de la diseñadora barranquillera está conformado por madres cabeza de hogar, mayores de 40 años.
En 2017 tras un “showroom” en su apartamento, la diseñadora de modas barranquillera Claudia Ardila decidió llevar sus creaciones a otro nivel e incursionar con su marca en un centro comercial para probar suerte con su talento.
Su idea se materializó en un pequeño espacio del Centro Comercial Miramar, al norte de Barranquilla, donde poco tiempo después, en 2019, tuvo que optar por un local más grande, teniendo en cuenta la evolución de su negocio y las necesidades de sus clientes.

“Yo quería buscar una plaza que me ayudara a evolucionar mi marca. Luego de estudiar nuestro nicho de mercado, el centro comercial fue nuestra primera opción, ya que se encontraba en una zona residencial, poseía unas ‘marcas anclas’ que nos ayudarían a crecer y a evolucionar”, contó Ardila sobre sus inicios.
Sabiamente, decidió que el capital humano de su negocio debía estar conformado por manos de su propio departamento y, así fue ampliando el catálogo de productos y aumentando el número de madres cabeza de hogar de la capital del Atlántico y de Usiacurí elaborando zapatos, aretes, cinturones, mochilas y demás accesorios.
“Como diseñadora de modas quería crear una marca que fuese asequible, diseño de autor, prendas exclusivas, telas estampadas y un precio que todos pudieran comprar (…). En Minucia encuentras una linea exclusiva de accesorios y calzado. Quienes conforman nuestro equipo de trabajo son madres cabeza de hogar de la ciudad y de Usiacurí, mujeres de más de 40 o 50 años”, detalló la emprendedora.
Por fortuna, la suerte le ha sonreído a Ardila, pues gracias al acompañamiento del centro comercial, a su equipo de trabajo y clientela, su emprendimiento ha salido triunfante, incluso, tras situaciones difíciles como la pandemia por el COVID-19.

Por otra parte, a Minucia le ha beneficiado que el C. C. Miramar haya tenido que evolucionar para estar al ritmo de los cambios del sector, dado que con la apertura de nuevas tiendas como Dollarcity y la nueva plazoleta de comidas Magdalena Plaza, un mayor volumen de clientes frecuenta el lugar.
“El centro comercial nos ha ayudado a crecer desde las redes sociales, desde el acompañamiento de mis eventos, a llegar a más personas y que nuestro público crezca. Hoy en día no solo tengo este espacio grande sino que pude crecer y abrir un local en otro centro comercial”, expresó la diseñadora.
Ahora, Claudia Ardila mira hacia el futuro pensando cómo seguir progresando, siempre de la mano de sus artesanas atlanticenses, orgullosa del sueño que comenzó en su hogar, aterrizó en el C. C. Miramar y ha saltado hacia otros espacios donde encuentra la aceptación y admiración por parte de los clientes.







