¿Hubo preferencia en la decisión con el jugador de Nacional?
Por: Iván Peña Ropaín.
Las sensaciones dubitativas y sospechosas que desde décadas atrás, y hasta hoy día, brotan entre hinchas y directivas de los distintos equipos del fútbol profesional colombiano, especialmente, los del entorno Junior de Barranquilla, vuelven a ser incipientes ante el reciente comunicado emitido por Deportivo Cali, en el que expresan su descontento y exhiben un tinte de injusticia por la no sanción del jugador de Atlético Nacional de Medellín, Jarlan Barrera, por el supuesto acto de provocación a la hinchada del Tiburón en el juego de ida por los cuartos de final de Copa Colombia, que le ganó Junior 3-0 al verde de los antioqueños.
En el documento, divulgado la noche del jueves 11 de agosto, Cali se fue en ristre contra el Comité Disciplinario de la División Mayor del Fútbol Profesional Colombiano (Dimayor), trayendo como recorderis que en el semestre anterior sufrieron la suspensión de dos fechas más multa económica del delantero y capitán Teófilo Gutiérrez, por un acto muy similar luego del juego de vuelta de la Superliga del 2022 contra Deportes Tolima en Ibagué”.
“La Asociación Deportivo Cali manifiesta su desazón ante la evidente disparidad en las decisiones disciplinarias que se han tomado respecto de conductas similares. El hecho de que Teófilo Gutiérrez, jugador de nuestro registro, mostrase el escudo de su camiseta a la tribuna en la Superliga Betplay 2022 fue reportado como un gesto de provocación en el informe del Comisario de Campo. Los integrantes en aquel entonces del Comité Disciplinario del Campeonato determinaron la suspensión de nuestro capitán por dos partidos en la Liga Betplay 2022-I, y le impusieron una multa de dos millones de pesos”, se lee en la misiva.

Aclarando el elenco ‘azucarero’ que dicha decisión se había basado, más allá de los sucesos, en que el Comisionario había calificado la situación como una provocación. Dicho sea de paso, que la franqueza de tal informe podía colocarse en tela de juicio, puesto que contenía imprecisiones como decir que el jugador (Teófilo) había señalado las estrellas, las cuales no están exhibidas en la camiseta del Cali.
Anexaron en el mismo: “Por otra parte, hoy (ayer jueves 11 de agosto) se publicó una decisión sobre una conducta similar, cometida por un jugador de otro equipo, reportada como provocación con total precisión y veracidad en el informe del Comisario de Campo respectivo”.

Deportivo Cali completó en el comunicado: “En este caso, la decisión fue diferente: ni suspensión ni multa para el mismo comportamiento. A pesar de que el acto también fue calificado como una provocación por parte del Comisario de Campo, esta vez el Comité consideró que no constituía infracción disciplinaria, obrando de conformidad con sus facultades de valorar las pruebas y corregir los errores manifiestos contenidos en los informes.”
Dejaron claro que con el jugador barranquillero Teófilo Gutiérrez no se aplicaron tales facultades: “Simplemente se le sancionó con base en el informe del Comisario. No se aplicó el mismo raciocinio, el cual habría resultado también en una decisión absolutoria, ya que la más elemental equidad implica que se debe dar trato igual a situaciones iguales o análogas (y el sentido común dicta que mostrar el escudo de la camiseta no es un acto de provocación)”.
Y remató con un párrafo contundente, en el que pide lo que han solicitado por años los seguidores del balompié patrio: honestidad, que de cierto modo se deje de favorecer a ciertos clubes para lograr una verdadera paridad al momento de impartir justicia: “Un fútbol profesional y de altura requiere que a todos se les trate de la misma manera. En la administración de justicia no debe haber lugar al doble rasero, el cual configuraría una grave manifestación de discriminación y violación del derecho constitucional a la igualdad”, finaliza el comunicado.
En fin, tras esta quejica contra Dimayor, que ha generado mucha interacción en las redes sociales, las críticas se vuelven a volcar contra uno de los clubes que más polémicas ha levantado en el fútbol local por las aparentes decisiones prerrogativas de las que ha gozado, siendo la nueva el supuesto juzgamiento parcializado en el actuar incitador y casi similar al de Teo en el que habría incurrido Jarlan.




